Uno: los permisos de administrador
Revísalos primero, porque son lo que más suele fallar y el problema pasa inadvertido. Alguien cambia la lista de administradores o vuelve a añadir el bot sin darle los permisos necesarios, y todas las funciones que dependen de esos permisos dejan de funcionar sin avisar. Un bot puede seguir en un grupo, parecer activo y no poder hacer nada.
Dos: la configuración de privacidad del grupo
Si la moderación y las estadísticas no detectan nada, pero los comandos siguen funcionando, casi siempre es por esto. Telegram no entrega los mensajes normales del grupo a los bots cuando el modo de privacidad está activado, y lo está por defecto. Solo quien creó el bot puede cambiar esta opción en BotFather.
Tres: si el módulo está activado para ese canal
Los módulos se configuran por canal. Una opción que hayas activado para un grupo no estará activada en otro, y los canales nuevos empiezan sin nada activado. Abre el canal en el panel de control en lugar de fiarte de lo que recuerdas haber configurado en otro.
Cuatro: el token
Si revocas o regeneras un token en BotFather, tu bot se queda sin conexión. Si lo has cambiado por cualquier motivo, tendrás que actualizarlo donde conectaste el bot.
Cinco: un límite del plan
Los límites se comprueban antes de ejecutar una acción, no después, así que, si superas alguno, parecerá que el bot se niega a actuar, no que ha fallado. Cuenta los canales que gestionas y recuerda que una tienda también ocupa una plaza.
Seis: prueba directamente con el bot
Envíale un comando en un chat privado. Si responde ahí, el bot y su token funcionan bien, y el problema está en algún permiso o ajuste del chat donde hacías la prueba. Si no responde, el problema está en el propio bot, lo que reduce las posibles causas anteriores al token y la conexión.