1. Coloca el botón donde ya está la conversación
Fija el enlace a la tienda en tu canal, inclúyelo en el menú del bot y añádelo a tu perfil. La razón más habitual por la que una tienda nueva no recibe pedidos es que quienes comprarían en ella nunca la han visto.
2. Empieza con seis productos, no con sesenta
Seis artículos reales con buenas fotos dan la impresión de una tienda en marcha. Cuarenta fichas a medio terminar dan la impresión de abandono. Puedes añadir el resto después del primer pedido y, para entonces, tendrás más claro qué añadir.
3. Escribe a diez personas de forma personal
No envíes un mensaje masivo. Envía diez mensajes individuales a personas a las que podría interesarles lo que vendes y pídeles que echen un vistazo y te digan qué no se entiende. Algunas comprarán; todas te dirán qué información falta en la página.
4. Da un motivo para comprar ahora y no dejarlo para después
Un código de descuento para la primera semana, una edición limitada o una fecha en la que cambiará el precio. Sin fingir urgencia, solo un motivo real para que esta semana sea el momento de comprar.
5. Haz tú primero un pedido de prueba
Desde una segunda cuenta, como si no conocieras la tienda. Añade dos artículos, cambia una cantidad, confirma el pedido y lee el mensaje que recibe quien compra. Así salen a la luz el precio que falta, la foto equivocada y la duda sobre la entrega que sigue sin respuesta, antes de que los descubra un cliente.
6. Atiende el primer pedido como algo importante
Porque lo es. Quien hace la primera compra también puede dejar la primera reseña, compartir tu tienda por primera vez y ser la primera persona en recomendársela a alguien. Responde rápido, prepara el paquete con cuidado y añade el número de seguimiento para que reciba el mensaje que avisa de que su pedido está en camino.