1. Pedidos anticipados de una panadería
Acepta hasta el jueves los pedidos para el sábado. El catálogo consta de seis productos, lo complicado es fijar una hora límite, y esa información debe figurar en la descripción de la tienda, no en un mensaje fijado.
2. Una estantería de plantas
Las plantas se venden gracias a las fotos y a las indicaciones de cuidado. Especifica en la descripción cuánta luz y cuánto riego necesitan, y evitarás las dos preguntas que hace todo comprador, además de la mayoría de las quejas posteriores.
3. Láminas artísticas
La misma imagen, en dos o tres tamaños, y una foto de cada uno en la pared. La información sobre el embalaje convence más que otro primer plano del papel.
4. Libros de segunda mano
Ejemplares únicos, notas sinceras sobre su estado y estanterías convertidas en categorías. Funciona porque el gusto es el producto y ninguna cadena puede copiar el tuyo.
5. Paquetes digitales
Ajustes preestablecidos, plantillas y paquetes de muestras. El archivo llega al comprador en el chat justo después del pedido, que es precisamente por lo que esta categoría encaja en una tienda por chat.
6. Reservas de servicios
Un barbero, un profesor particular, un estudio. La disponibilidad y un bloque de reservas evitan el intercambio de mensajes, y el recordatorio llega al mismo hilo que la reserva.
7. Cajas de regalo seleccionadas
Tres productos por un precio único, con una nota de regalo. Los lotes son la clave, y los regalos son el tipo de pedido que menos probabilidades tiene de acabar en un marketplace.
Cada una de estas siete ideas es lo bastante pequeña como para lanzarla con seis productos. El plan App gratuito admite hasta 10 productos y 150 pedidos al mes, suficiente para comprobar si la idea tiene compradores antes de gastar nada.