1. Empieza por tus fotos, no por la galería
El diseño de una tienda en BotLaunch define tres cosas: la paleta de colores, las tipografías y la distribución. No determina tus fotos, que ocupan la mayor parte de la pantalla de una tienda. Así que empieza por mirar tus imágenes.
¿Son fotos luminosas sobre fondo blanco o tienen un ambiente oscuro e intimista? ¿Son sencillas o incluyen muchos elementos decorativos? Un diseño con un fondo de color intenso compite con las fotos de productos en situaciones cotidianas que tienen muchos detalles. Las fotos sencillas de productos sobre fondo blanco admiten un diseño más atrevido, porque la página aporta la personalidad que les falta a las imágenes.
Antes de abrir la galería, coloca seis fotos reales de tus productos una al lado de otra. Descartarás la mitad de los diseños de un vistazo y dejarás de elegir un diseño por los productos de ejemplo con los que se presenta.
2. Filtra por sector y después por estilo
Hay más de 100 diseños listos para usar que abarcan más de 30 sectores, como moda, zapatillas, belleza, joyería, flores, panadería, productos para mascotas, decoración del hogar, electrónica y libros. Empieza por tu sector. Después, explora los sectores afines: una tienda de velas puede encajar mejor en decoración del hogar o regalos que en cualquier otro.
Dentro de un sector, elige según la sensación que quieras transmitir. Discreta o llamativa. Cálida o fría. Quédate con tres diseños, como máximo. Una lista más larga es una forma de aplazar la decisión.
Si empiezas de cero, el creador de tiendas con IA elige un diseño a partir de una descripción de tu tienda en una sola frase. Considera su elección como un primer borrador que puedes cambiar libremente.
3. Ajusta la paleta antes que nada
El color cambia la sensación que transmite una tienda más que cualquier otro ajuste y es lo que menos trabajo requiere. Hay 24 paletas predefinidas. Prueba unas cuantas antes de tocar las tipografías o la distribución.
- Elige un color de acento que ya uses: en tu embalaje, tu logotipo o la cinta de tus cajas.
- Asegúrate de que el texto sea fácil de leer. Sostén el móvil con el brazo extendido y comprueba que aún puedes leer un precio.
- No uses el mismo color para la página y el producto. Los bolsos rojos desaparecen sobre una página roja.
- Un solo color de acento basta. Si todo destaca, nada destaca.
4. Elige las tipografías con los nombres reales de tus productos
Hay 24 tipografías entre las que elegir. No las juzgues por el texto de muestra. Pruébalas con el nombre de producto más largo que tengas y un precio real.
¿Un nombre largo ocupa tres líneas en la cuadrícula de productos? ¿Los caracteres de tu idioma se ven bien? ¿El precio se lee de un vistazo? Una tipografía decorativa funciona bien para el nombre de la tienda y los títulos. Las descripciones y los precios necesitan una sencilla.
Cambia primero la tipografía de los títulos y observa cómo queda la tienda. Después, cambia la del texto. Si cambias ambas a la vez y la página queda peor, no sabrás cuál ha sido la causa.
5. Evalúa el diseño en un móvil, dentro de Telegram
La tienda es una Mini App que se abre dentro del chat y se usa con una sola mano. Un diseño que parecía espacioso cuando lo elegiste puede resultar apretado en una pantalla pequeña. Abre la tienda en Telegram desde tu móvil y comprueba cuatro cosas.
- La primera pantalla. ¿Se entiende qué vendes sin tener que desplazarse?
- La cuadrícula. ¿Cuántos productos se ven a la vez? ¿Es una cantidad adecuada para tu catálogo?
- Los botones. ¿Puedes pulsar el botón de añadir al carrito con el pulgar sin tocar otro elemento?
- La luz. Mira la tienda al aire libre con luz de día y después por la noche, con el brillo de la pantalla bajo.
Después, dale el móvil a alguien que nunca haya visto la tienda y pídele que busque un producto concreto. Observa dónde duda. No digas nada.
6. Cambia una sola cosa cada vez y aprende cuándo parar
Después de aplicar un diseño, puedes seguir editándolo todo. Esa libertad también tiene su riesgo. Cambia la paleta y observa el resultado. Cambia una tipografía y vuelve a mirar. Anota los cambios que hagas para poder volver atrás.
Aprende a distinguir un problema de diseño de uno de contenido. Si los productos se ven amontonados o un banner ocupa toda la primera pantalla, el problema está en la distribución y se soluciona con otra distinta. Una foto borrosa, un nombre de producto poco claro o un precio que falta son problemas de contenido. Ningún diseño los arregla.
Ponte un límite: una tarde para elegir y ajustar el diseño, y después lanza la tienda. Las primeras preguntas de compradores reales te dirán más sobre ella que otra hora de vistas previas. Si tres personas preguntan lo mismo, a la página le falta una frase, y añadirla aporta más que una paleta nueva.